SeNAF, hacer propia la voz de niñas y niños

¿Qué significa que niñas y niños sean sujetos de derecho? El Secretario de Niñez, Adolescencia y Familia comparte su punto de vista a 30 años de la Convención sobre los Derechos del Niño.

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Gran parte de la masa trabajadora que formó parte de la primera fase de la Revolución Industrial, situada en Inglaterra a fines del siglo XVIII, fueron niñas y niños. Durante siglos, todos sus derechos fueron vulnerados y miles afrontaron la crudeza de la indiferencia humana.

A comienzos del siglo pasado, la protección de la infancia fue bandera y se tradujo en reformas de leyes, convenciones, conferencias y movimientos sociales en todo el mundo. Esto llevó implícita una mirada excluyente a sus intereses, motivaciones e inquietudes al ser considerados como personas en potencia. Actualmente y hace tan solo 30 años, la Convención sobre los Derechos del Niño, acordada por diversos Estados del mundo, llegó con una nueva perspectiva.

Uno de los principales aportes es considerar a niñas y niños como sujetos de derecho. La Convención de 1989 propone desarmar el adultocentrismo y, así, focalizar en un sector que demanda ser escuchado y considerado en decisiones que les afectan directa e indirectamente.

Incluir la voz de niñas, niños y jóvenes es la bisagra para avanzar hacia el desarrollo sostenible. Bajo este paradigma desarrolla la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SeNAF) políticas públicas integrales que anudan fuerzas entre organizaciones de la sociedad civil, ONG y reparticiones del Estado en sus tres niveles para el cumplimiento efectivo de sus derechos.

José Ricardo Piñero está al frente de SeNAF desde 2016 y comparte con Comunidad los ejes de gestión y las acciones que llevan adelante desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

— ¿Qué significa que niñas y niños sean sujetos de derecho?

— Tiene que ver con un cambio de paradigma. La niñez pagó un alto precio para su defensa porque se los privó de sus derechos como pretexto de su protección. La Convención cristaliza un cambio de mentalidad que empieza en EE.UU. en los sesenta. Ya no se puede elegir por ellos sin que ellos sean parte del proceso. Hay que escucharlos y esta idea es vital, por eso está la necesidad que participen, sean parte de las decisiones.

— ¿De qué manera se incorpora la escucha?

— En muchos aspectos como, por ejemplo, los procesos de familia cuando se decide si van con un progenitor u otro. No podemos obligarlos a generar un vínculo con un progenitor si no lo tiene. Lo que dice un chico es fundamental. Nosotros los escuchamos cuando tenemos que resolver medidas de reinserción o ubicación. Ya no se los puede privar de sus derechos con el pretexto que los estamos cuidando y resguardando.

— Entonces, volviendo a la primera pregunta, ¿qué implica que sean sujetos de derechos?

— Significa que tienen los mismos derechos que los adultos más un plus por ser niños. Esto se llama derecho a la protección especial e implica una correlativa obligación de los mayores. Tenemos que garantizárselos y hacerlos parte de las decisiones para no elegir por ellos en detrimento de sus libertades y garantías. Hacer efectivos sus derechos es el mayor

Protagonistas

Piñero destaca que la familia es la primera institución obligada a proteger los derechos de las niñas y los niños. En segunda instancia, el Estado con todos sus organismos tiene como prioridad su protección e interviene cuando una situación no se puede resolver y excede al núcleo familiar.

“Tanto la Convención como otras leyes posteriores reconocen a la familia como el ámbito natural para el desarrollo de los más chicos. Tiene un rol fundamental de contención, afecto, formación, amor y seguridad”, dice y afirma que “el Estado no puede reemplazar a la familia”.

Sobre las y los agentes de SeNAF, destaca el nivel de “humanidad”, empatía y solidaridad que tienen las trabajadoras sociales, médicas y enfermeras, psicólogas y otras personas que trabajan día a día cuidando a quienes más derechos se les ha negado.

— ¿Qué acciones se llevan adelante desde SeNAF para garantizar sus derechos? ¿Cuáles son las principales líneas de acción?

— Primero, tenemos una fuerte presencia territorial. Esto entra en relación con el segundo eje que es trabajar la prevención. Los problemas de los chicos están en el territorio donde tenemos que trabajar para prevenirlos. Otra línea es darles una participación real, efectiva y no meramente declarativa. En tercer lugar, armonizamos las pautas de trabajo para el fortalecimiento institucional con los operadores territoriales y sobre todo con las familias.

¿Qué acciones dan cuenta de esto? 

— Desarrollamos una pluralidad de programas. Uno de ellos es Casas Abiertas, es novedoso e implicó establecer 14 dispositivos barriales en zonas periféricas de capital y el interior. Con estos dispositivos logramos, primero, hacer acuerdos con ONG que son parte del sistema de protección. Segundo, que el Estado tenga presencia completa y efectiva en zonas vulnerables. En Villa El Libertador, Urquiza y Siburu, por ejemplo, hay una Casa Abierta que representa a la SeNAF y trabaja todos los días del año con una ONG que tiene fuerte inserción territorial. 

— ¿Qué otras iniciativas acompañan?

— Ampliamos las Unidades de Desarrollo Regional (UDER) en el interior. En 2016, teníamos 16 unidades y muchas sub-sedes. Hoy tenemos 22 en la geografía provincial aparte de lo que está en Córdoba capital. Hay programas que nos enorgullecen como Tomando Decisiones. Trabajamos en articulación con la Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones en centros cerrados y en el territorio para la prevención en adicciones. Como fruto de ese programa, con el Ministerio de Salud abrimos la primera comunidad terapéutica en Argentina para centros de encierro.

Otras acciones que destaca Piñero son los programas Menos Calle, Más Derechos para la restitución de derechos a quienes están en situación de calle, COMUNI que apunta a un municipalismo comprometido con la niñez y Cultura en Crecimiento para adolescentes alojados en los Centros Socioeducativos.

En consonancia con el segundo eje de escucha y participación, el Secretario destaca que Córdoba cuenta con un Consejo Provincial de Adolescentes donde las y los jóvenes tienen presencia. “El Consejo es la mejor demostración de participación que tenemos. Los jóvenes han llegado para quedarse”, destaca y resalta que son parte activa del Consejo Provincial de Niñez, Adolescencia y Familia presidido por SeNAF.

El bienestar de las infancias es parte de la Agenda 2030 que el Gobierno de Córdoba adoptó como hoja de ruta para el desarrollo sostenible. Hacer realidad este modelo de gobernanza es poner en el centro a las niñas, niños y adolescentes, con especial foco en quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad. Para conocer cómo se relacionan las acciones de gobierno con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, hacé clic acá e ingresá al portal Gestión Abierta.

Perfil

 

Nació en la capital y es abogado recibido de la Universidad Nacional de Córdoba. Desde 2000 es docente en la misma casa de estudios con Derecho Penal. Comenzó a trabajar en el Gobierno Provincial, primero en Tribunales donde estuvo cinco años y luego en la Administración Central donde pasó por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el Ministerio de Industria y ERSeP en un transcurso de 20 años. Leer, escuchar música y alentar a Instituto son sus pasatiempos