La inclusión como camino a la justicia social

El ministro de Desarrollo Social reflexiona sobre las políticas públicas de inclusión y nos comparte el trabajo que se lleva adelante desde el ministerio a través del programa Derecho al Verano.

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on twitter
Share on email

Cuando hablamos de justicia social, hablamos de un Estado que trabaje por garantizar la inclusión y la igualdad de oportunidades. Un Estado que acompañe a las personas en las distintas etapas y aspectos de la vida, desde la gestación y la alimentación, hasta la educación, la recreación, el trabajo y la vejez.

El  Ministerio de Desarrollo Social acompaña esta idea y trabaja para mejorar la calidad de vida de las y los cordobeses, haciendo un esfuerzo sostenido para brindar oportunidades a los sectores que más lo necesitan. 

En esta ocasión, hablamos con Juan Carlos Massei, actual ministro de Desarrollo Social. En charla con Comunidad Empleados nos cuenta el trabajo que se realiza desde el ministerio, con el fin de garantizar la inclusión y la justicia social en la época estival.

Derecho al Verano

Disfrutar de un merecido descanso, teniendo acceso a eventos culturales, actividades deportivas y al turismo, es un derecho de todas las personas. Para garantizarlo, con la inclusión como bandera, se crea Derecho al Verano.

Se trata del programa llevado adelante por el Gobierno de la Provincia, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social y en articulación con otras reparticiones, que se suman para que miles de cordobeses puedan tener un verano repleto de actividades.

El programa se creó en 2008 a través del decreto N° 2080/2008 y se comenzó a implementar ese mismo verano, en enero de 2009. Se pone en marcha todos los años a comienzos de enero y finaliza a fines de febrero, cuando se retoman las actividades escolares.

—¿De qué se trata el programa?

—Muchísimas familias no tienen el acceso a vacacionar, y nosotros creemos en el Estado presente en todos los aspectos de la vida. Un Estado que trabaje para la igualdad de posibilidades, en este caso de acceso a la cultura, a la recreación, al deporte, y todo lo que signifique la posibilidad concreta de que, en el verano, familias humildes puedan tener una participación activa en este tipo de actividades.

Derecho al Verano cumple 11 años y, desde su comienzo hasta hoy, no sólo fue creciendo en su impacto, sino que también fue mejorando la relación interministerial. Para llevarlo adelante se trabaja en conjunto con diferentes reparticiones y ministerios, los cuales aportan, desde su lugar, los recursos necesarios para ampliar la oferta del programa y lograr juntos una experiencia completa y en constante evolución.

Este verano por primera vez se adhirió al programa la Municipalidad de Córdoba mediante un convenio de colaboración. Esto significa la posibilidad de llegar a más personas y contar con más espacios para su desarrollo.

—¿Qué valor tiene este convenio para el programa?

— El trabajo con la municipalidad significó un salto cualitativo muy importante. Al firmar el convenio con el intendente Llaryora fortalecimos el programa. Con la municipalidad pasamos, por ejemplo, de tener ocho natatorios, a trece, con lo cual ampliamos la oferta de recreación para los chicos. A su vez, utilizamos instalaciones municipales que son muy importantes para llevar adelante el teatro, la comedia, la música dentro de auditorios.

Desde las chicas y los chicos hasta las generaciones más grandes, en 2019, más de 150 mil personas participaron de las actividades del programa. Este verano va a batir el record en cuanto a cantidad de participantes. “Nosotros creemos que por cómo se está desarrollando, este año el impacto va a ser de más de 250 mil personas, porque estamos viendo una alta participación en los barrios y en cada uno de los escenarios”, afirma entusiasmado.

La justicia social como estandarte

Le pedimos al ministro que comparta su visión sobre la justicia y la inclusión social. Al respecto, destaca que, para la posibilidad de ascenso social, es fundamental que exista “un Estado presente”, que acompañe a las personas en todas las etapas de la vida.

—¿Qué significa en concreto que el Estado esté presente?

—El gobierno de la provincia de Córdoba está presente en todas las etapas de la vida a través de distintos programas y acciones. En la justicia social, la posibilidad concreta de la movilidad social ascendente nos la da en primera medida la educación. Y el Estado tiene que estar presente para que las familias tengan ese acceso sumado a una buena alimentación, comenzando por el control y la buena nutrición de la mamá embarazada.

Después de ser madre, existen las Salas Cuna, que dan a la mamá la posibilidad concreta de terminar su formación o tener un trabajo, dejando a su hijo en una Sala Cuna, en donde está cuidado, estimulado y bien nutrido. Luego, a través del PAICor el gobierno asegura que las niñas y niños tengan una alimentación nutritiva mientras asisten al colegio.

Asimismo, el Ministerio de Educación se preocupa muchísimo por la repitencia y la deserción escolar, ofreciendo de este modo ciclos más cortos para los que han dejado el secundario dándoles la posibilidad de que puedan recibirse.

Luego de la educación secundaria, relata Carlos Massei, el Estado provincial brinda los programas de capacitación e inserción laboral, con los cuales se ofrece la posibilidad de acceder a un trabajo que haga independientes a las y los ciudadanos. 

“El Estado es un nivelador que se preocupa para que el producto bruto de la provincia aumente, porque eso puede generar más trabajo. Y a la vez, debe invertir, con los dineros públicos, en inclusión social, justamente para que las personas que la están pasando mal tengan una respuesta adecuada que le permita tener una mejor calidad de vida.”

Otra de las iniciativas del gobierno que acompaña a las familias cordobesas, es el Plan Vida Digna, que otorga ayuda económica para que las familias en situación de carencia mejoren las condiciones edilicias de sus hogares.

El plan, expresa el ministro, “es una gran inversión porque saca a la gente del hacinamiento, da la posibilidad de tener un baño instalado, lo que significa sanidad, salubridad, y la posibilidad concreta de darle una mejor vida”.

“La inclusión es el Estado presente para lograr la justicia social”, reflexiona Massei. Así deja en claro el porqué de las políticas sociales de inclusión.

Perfil

Nació y creció en la localidad de Monte Buey, departamento de Marco Juárez. Luego de terminar el secundario, se trasladó a la ciudad de Córdoba para estudiar y trabajar.

Se recibió con el título de bioquímico clínico en la Universidad Nacional de Córdoba. Allí, con el título en mano y a la edad de 21 años, volvió a su ciudad natal. A los 25 años fue concejal de Monte Buey y, a partir de 1987, fue intendente durante dos periodos.

En 1995 dejó de ejercer como bioquímico cuando, al terminar sus dos periodos como intendente, comenzó a trabajar como asesor en la cámara de diputados.

Dentro de su amplia trayectoria, también fue ministro de Seguridad en la gestión del ex gobernador Juan Manuel De la Sota, y ministro de Desarrollo Social en el periodo 2008 – 2011 con el Gobernador Juan Schiaretti.

Su cable a tierra es recorrer su localidad a pie o en bicicleta, hablando con los vecinos que lo conocen y aconsejan desde siempre. Su mayor prioridad es darle lugar a la familia, quienes, en sus palabras, son la base que consolida la posibilidad de seguir haciendo política, ya que le brindan el apoyo que necesita.